jueves, 19 de febrero de 2015

Ley de bronce



Ferdinand Lasalle (1825 -1864), sindicalista y, uno de los fundadores del Partido Socialdemócrata Alemán, en su teoría de la "Ley del Bronce" o "del salario”real, afirmaba que los obreros debían recibir un salario que correspondiera justamente a sus necesidades de subsistencia y de sus respectivas familias. Un nivel salarial inferior les ocasionaría una indebida alimentación, una mala salud, además de sufrimientos y desdichas entre los mismos trabajadores; aparte del descontento que afectaría la paz laboral y a la sociedad en general.

Por el contrario, un salario que estuviese por encima de sus necesidades económicas, desequilibraría la correlación armónica que debería existir prudentemente entre la oferta y la demanda; ya que, al aumentar desmesuradamente la calidad de vida de los trabajadores originada por sus altos ingresos económicos, traería esto como consecuencia un elevado índice de natalidad, generando a la postre, un incremento desproporcionado de la oferta sobre la demanda de trabajo, que gravitaría inexorablemente en un descenso abrupto del salario de los trabajadores, aún por debajo de su nivel anterior.
  

 Para Lassalle, los obreros carecen (como clase social), de conciencia del hecho de que sus salarios se encuentran regidos por "las leyes naturales" de la población. Esta teoría, consiste inteligentemente en "investigar y tomar en cuenta la cruda realidad". Impone de una manera juiciosa e inmediata, la necesidad perentoria de aumentar los ingresos de los trabajadores a niveles que les produzcan condiciones de vidas dignas y decorosas, pero sin dejarse atrapar por los "cantos de sirena" del socialismo utópico de Saint-Simon, Fourier y de Owen, ni por la confrontación virulenta y violenta propuesta por los anarquistas y por los socialistas colectivistas de Marx y Engels. El socialismo de Lassalle se presentaba como más pragmático y posible, ya que pretendía elevar el nivel de vida de los trabajadores en una forma disuasiva y no rupturista, frente a los que él denominaba los "factores reales de poder".

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